KAST DESATA LA CONTRAOFENSIVA NEOLIBERAL: GRATUIDAD UNIVERSITARIA EN LA MIRA Y DEUDAS ESTUDIANTILES AL COBRO

José Antonio Kast apenas lleva tres días en el palacio presidencial de La Moneda y ya desenvaina su programa de ajuste estructural. Bajo el eufemismo de «Reconstrucción Nacional», el presidente ultraderechista anunció un paquete de 40 medidas que apunta directamente a desmantelar conquistas sociales y reactivar el modelo neoliberal. Limitar la gratuidad universitaria y cobrar agresivamente las deudas del Crédito con Aval del Estado (CAE), ese mecanismo perverso que endeudó a generaciones de estudiantes con la banca privada.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, profundizó la ofensiva confirmando que darán «portazo» al proyecto del gobierno de Boric que buscaba reemplazar el CAE por un nuevo sistema de financiamiento. La propuesta de Kast establece que la gratuidad sólo cubrirá a personas hasta los 30 años, frenando su extensión a otros deciles e implementando una moratoria para nuevas universidades en el sistema. Quiroz intentó suavizar el golpe señalando que quienes ya tienen el beneficio no lo perderán, pero la medida representa un retroceso histórico para la educación pública.
El discurso de Kast fue un calco de la narrativa neoliberal: «Se rompieron las finanzas públicas», declaró, culpando a administraciones anteriores por un déficit fiscal que según él alcanza el 42% del PIB (Producto Interno Bruto). Su diagnóstico omite convenientemente que durante el régimen Trump y las crisis globales, Chile mantuvo políticas de austeridad que beneficiaron a los grandes conglomerados económicos. Ahora, bajo la excusa de la «reactivación», propone eliminar transitoriamente el IVA a la vivienda, reducir la tasa corporativa del 27% al 23% y agilizar permisos ambientales para mega proyectos, también como un calco de los planteos de su par argentino, Milei.
Chile comienza a vivir un escenario que en Argentina lleva implementándose más de dos años, pero arranca brutalmente, como previendo que los tiempos se le acorten al ver las respuestas populares a este tipo de políticas en el país vecino. Por eso, mientras anuncia medidas antipopulares que afectarán a estudiantes y trabajadores, despliega generosidad fiscal para el empresariado. El paquete incluye 400.000 millones de pesos para reconstrucción post-incendios, pero condicionado a rebajas tributarias y facilidades para el capital especulativo. La retórica de Kast sobre «recuperar la credibilidad» suena hueca cuando se contrasta con su historial de defensa de los intereses de la élite económica.
Este primer movimiento del gobierno Kast revela su verdadera agenda: profundizar el modelo extractivista, recortar derechos sociales y transferir recursos públicos al sector privado. La gratuidad universitaria, conquistada tras masivas movilizaciones estudiantiles, ahora está en la picota. Las deudas del CAE, que Boric no logró resolver, se convertirán en instrumento de presión sobre las familias trabajadoras. Como en Argentina, la promesa de «orden y libertad» se traduce en más desigualdad y menos derechos. La resistencia, previsiblemente, se organizará en las calles.
