EL GOBIERNO MILIEI BUSCA REFORMAR LA LEY DE FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO PARA EVADIR SUS OBLIGACIONES

El gobierno de Javier Milei presentó un proyecto para modificar la Ley de Financiamiento Universitario, una maniobra que la Federación Nacional de Docentes Universitarios califica como un intento de no cumplir con la norma vigente. La ley, ratificada en seis votaciones por el Congreso y con medida cautelar favorable, obliga a recomponer salarios, becas y gastos de funcionamiento desde octubre pasado, tras superar el veto presidencial con dos tercios de ambas Cámaras.
La secretaria general de CONADU, Clara Chevalier, fue contundente: «La Ley de financiamiento universitaria no se toca, se cumple». El proyecto oficial se concentra casi exclusivamente en gastos de funcionamiento y hospitales, dejando de lado el núcleo del conflicto: los salarios docentes que representan el 90% del presupuesto universitario. Según el sindicato, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 los salarios perdieron más del 30% de poder adquisitivo, necesitando un aumento del 55% para recuperar niveles de noviembre de 2023.
La iniciativa gubernamental propone recomponer en tres cuotas únicamente lo perdido en 2025, sin reconocer la fuerte caída de 2024. Elimina la garantía de que el piso paritario sea la inflación y no contempla recomposición frente al avance de precios en 2026. En lo que va del año, la inflación acumula aproximadamente 6% contra un último aumento del 2% correspondiente a diciembre. La garantía salarial está congelada desde hace un año, con docentes percibiendo alrededor de 250.000 pesos.
El proyecto establece que los gastos de funcionamiento sólo se actualizarían si la inflación supera el 14,5%, umbral que los gremios consideran arbitrario. Frente a esta ofensiva, CONADU ratificó que avanzará en un plan de lucha, con plenario de secretarios generales el 27 de febrero para definir primeras medidas que se profundizarán en el Congreso del 12 y 13 de marzo.
Lo que está en juego es el sistema universitario federal, gratuito, laico y extendido en todo el territorio. Los trabajadores universitarios enfrentan salarios deteriorados, paritarias congeladas y una ley votada que el gobierno se niega a cumplir, profundizando el ataque sistemático a la educación pública como parte del proyecto político de Milei.
