“SOMBRAS DE UN MONTE MALDECIDO”

   En el semanario radial LA MIRADA (8/6/24/Radio pública– «Ciudad»-88.1- Reconquista) se pudo entrevistar al autor CAMILO DI CROCE, residente en La Gallareta (Dto. Vera), sobre la aparición de su novela “Sombras de un monte maldecido”, cuyo eje, como la vida de esos pueblos del monte santafesino, está íntimamente ligado en pasado y presente a lo que fue la compañía inglesa La Forestal. Un fragmento del diálogo:“PROCESO COLECTIVO»    “El libro es una zaga de una parte que estoy escribiendo, presentando, recalcando que es un trabajo colectivo…porqué?… porque hace más de 20 años la gente de la Biblioteca Popular “Tanino”, Lilia Fontana y Adolfo Campos, mentores de la biblioteca y grandes referentes culturales de la comunidad… en los 90 empezaron ha hacer unas entrevistas a gente que habían vivido en los obrajes y en el pueblo en época de La Forestal… eso quedó adormecido en la Biblioteca un tiempo, hasta que tuvimos la inciativa de corregir y empezar ha hacer las publicaciones de esos testimonios. A mí se me abrió una dimensión nueva y un mundo con el que convivíamos, porque mi abuelo trabajó en La Forestal, acá todavía hay gente que trabajó ahí, nos criamos con esas historias, anécdotas de lucha de la clase obrera, del trabajo… todo ese proceso colectivo me sirvió a mi para crear un universo literario, que era la ‘Agencia’, en las novelas todo transcurre en la ‘Agencia’… La Gallareta era una de las cuatro agencias… en los diferentes escritos, cuentos y novelas aparecen siempre los mismos personajes, siempre vinculado al poder, a la muerte, a la muerte en los obrajes… esto es una continuación de la novela anterior(“Corriendo bajo el mismo suelo”), sí con idas y vueltas en el tiempo. Yo tenía escritos dispersos que dije, leyendo un libro de Leonardo Padura(“La transparencia del tiempo”) y hace un juego, una conexión entre el pasado y el presente… me pareció que esa idea la podía encastrar en esta nueva novelay empezar a ordenar esos textos. Una novela (‘Sombras…’) que cuenta las historias, hay un personaje que en la vida real todos tienen un tinte de algunos personajes que existieron en la historia de La Gallareta, de la Agencia, como lo fue Santos Luteiro, que era un contratista despiadado y bravo, muy sanguinario, que tenía vínculos con la gerencia… relatos ficcionados de lo que contó la gente a Fontana y Campos. Se desenvuelven en la década del 30 hasta la década del 70… los textos están teñidos del contexto social y político de la época…    No deja de aparecer en la entrevista el nombre del cura tercermundista JORGE MUSSIN, de intenso compromiso social en opción por los pobres, en esa parroquia en los años 60-70..La anterior primera novela?    “Este nuevo libro es la continuación de aquello (‘Corriendo…’). Hace un par de años lo publicamos; trata de la vida de cómo llega (aspiraciones) una persona… a nuestros abuelos le vendían el sueño de que en La Forestal se hacía carrera, que siendo un obrero calificado, inteligente, podía llegar a ser gerente… Esa idea matriz aparece en un obrero, un contador, que desprecia todo lo que vive en esa élite que eran los empleados, y empieza a construir su ‘imperio’ como gerente… es un poco para marcar la diferencia social que vivían, que hoy nos parece tan lejana, pero que la encontramos cada vez que debatimos la historia.Cada vez que se debate la historia en La Gallareta están las miradas forestalera (la Compañía) y la taninera (de Gastón Gori), parece que tenemos una convivencia de lo mejor pero cuando sale la discusión histórica es increíble como se dividen las aguas. Era para, desde una posición de jerarquía, mostrar las miserias…    Las preguntas a DI CROCE continúan en su rol como autor, junto a Florencia Ávalos, de una obra de teatro ya presentada, “¿Quién mató al gerente?”. Con la idea de acercar más a la gente, es la primera novela en versión teatral, rompiendo la monotonía a veces de la presentación de un libro, o cuando desde el público interrumpirla cuestionando lo escrito. “Corriendo bajo el mismo suelo” tiene como disparador la muerte de un gerente, Eduardo Barbié, que murió envenenado. Investigando descubrimos que tenía un obsesión con la limpieza, en el patio y en las galerías, donde combatía a los gorriones y ese combate contra esos pájaros lo llevó a la muerte. Le daba comida envenenada a los gorriones y sin querer la cocinera le puso en la comida del mediodía y lo terminó matando.” (…)    Valiosos aportes de este autor y su lugar en el mundo, que potencian la vida cultural en un antiguo pueblo forestal, atravesado por tanta memoria de aquel intenso pasado.

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